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CANCIÓN 27
ANOTACIÓN
Comunícase Dios en esta interior unión al alma con tantas veras de amor, que no hay afición de madre que con tanta ternura acaricie a su hijo, ni amor de hermano ni amistad de amigo que se le compare.
Allí me dio su pecho,
allí me enseñó ciencia muy sabrosa,
y yo le dí de hecho
a mí, sin dejar cosa ;
allí le prometí de ser su esposa.
DECLARACIÓN
En esta canción cuenta la esposa la entrega que hubo de ambas partes en este espiritual desposorio de ella y de Dios.
Allí me dio su pecho,
Dar el pecho uno a otro es darle su amor y amistad y descubrirle sus secretos como a amigo.
allí me enseñó ciencia muy sabrosa,
La ciencia sabrosa que dice aquí que la ensenó, es la Teología mística, que es ciencia secreta de Dios, que llaman los espirituales contemplación ; la cual es muy sabrosa, porque es ciencia por amor, el cual es el maestro della y el que todo lo hace sabroso.
y yo le dí de hecho
a mí, sin dejar cosa ;
En aquella bebida de Dios suave, en que se embebe el alma en Dios, muy voluntariamente y con grande suavidad se entrega el alma a Dios toda, queriendo ser toda suya y no tener cosa en sí ajena de El para siempre.
allí le prometí de ser su esposa.
Porque, así como la desposada no pone en otro su amor ni su cuidado ni su obra fuera de su esposo, así el alma en este estado no tiene ya ni afectos de voluntad, ni inteligencias de entendimiento, ni cuidado ni obra alguna que todo no sea inclinado a Dios, junto con sus apetitos, porque está como divina, endiosada.
El alma que ha llegado a este estado de desposorio espiritual, no sabe otra cosa sino amar y andar siempre en deleites de amor con el Esposo... de aquí es que esta alma que ya está perfecta toda es amor... El amor en que esta unida, en todas las cosas y por todas ellas la mueve en amor de Dios... así, de todas las cosas que pasan por el alma, con grande facilidad saca ella la dulzura de amor que hay ; que amar a Dios en ellas, ahora sea sabroso, ahora desabrido... ni lo siente, ni lo gusta, ni lo sabe, porque el alma no sabe sino amor.
CANCIÓN 28
ANOTACIÓN
Dios no se sirve de otra cosa sino de amor... La propriedad del amor es igualar al que ama con la cosa amada. De donde, porque el alma aquí tiene perfecto amor, por eso se llama esposa del Hijo de Dios, lo cual significa igualdad con él.
Mi alma se ha empleado
y todo mi caudal en su servicio ;
ya no guardo ganado,
ni ya tengo otro oficio,
que ya sólo en amar es mi ejercicio.
DECLARACIÓN
Mi alma se ha empleado
El alma, con todas sus facultades - inteligencia, voluntad y memoria - es dedicada, consagrada a él.
y todo mi caudal en su servicio
Por su caudal, significa aquí ella-misma en totalidad : cuerpo y espíritu. Se refiere toda a Dios, se emplea totalmente por Dios y eso sin esfuerzo particular. Es ahora para ella natural. Eso quiere decir : todos mis apetitos y cuidados van sólo a Dios.
ya no guardo ganado,
ni ya tengo otro oficio,
Muchos oficios suele tener el alma no provechosos antes que llegue a hacer esta donación y entrega de sí y de su caudal al Amado, con los cuales procuraba servir a su proprio apetito y al ajeno.
Todos estos oficios dice que ya no los tiene, porque ya todas sus palabras y sus pensamientos y obras son de Dios y enderezadas a Dios.
que ya sólo en amar es mi ejercicio.
Ya todos estos oficios están puestos en ejercicio de amor de Dios... Toda mi alma se mueve por amor y en el amor, haciendo todo lo que hago con amor, y padeciendo todo lo que padezco con sabor de amor... De manera que, ahora sea su trato cerca de lo temporal, ahora sea su ejercicio cerca de lo espiritual, siempre puede decir esta tal alma que sólo en amar es mi ejercicio.
¡ Dichosa vida, y dichoso estado, y dichosa el alma que a él llega !, donde todo le es ya sustancia de amor y regalo y deleite de desposorio.
Total, el alma en este estado de desposorio espiritual ordinariamente anda en unión de amor de Dios, que es común y ordinaria asistencia de voluntad amorosa en Dios.
Felicidad, goce, delicias, tal es el fruto y el entorno natural del amor, del don sin reserva de sí en el abandono de todas las otras motivaciones. El amor libera de todo lo que no es él. Obrar y padecer en los asuntos temporales o espirituales, se vuelven entonces en modalidades de su libre ejercicio, portador de una alegría profunda.
CANCIÓN 29
ANOTACIÓN
Verdaderamente esta alma esta perdida en todas las cosas y sólo está ganada en amor, no empleando ya el espíritu en otra cosa... y es la asistencia y continuo ejercicio de amor en Dios.
En tanto que el alma no llega a este estado de unión de amor, le conviene ejercitar el amor así en la vida activa como en la contemplativa ; pero, cuando ya llegase a él, no le es conveniente ocuparse en otras obras y ejercicios exteriores que le puedan impedir un punto de aquella asistencia de amor en Dios, aunque sean de gran servicio de Dios.
Sin oración, por lo demás, precisa Juan de la Cruz, estas obras son prácticamente inútiles... Todo es martillar y hacer poco más que nada, y a veces nada, y aun a veces daño. Porque Dios os libre que se comience a envanecer la sal (Mt 5,13), que, aunque más parezca que hace algo por de fuera, en sustancia no será nada, cuando está cierto que las buenas obras no se pueden hacer sino en virtud de Dios.
Pues ya si en el ejido
de hoy más no fuere vista ni hallada,
diréis que me he perdido,
que, andando enamorada,
me hice perdidiza y fui ganada.
DECLARACIÓN
Responde el alma en esta canción a una tácita reprensión de parte de los del mundo, los cuales han de costumbre notar a los que de veras se dan a Dios, teniéndolos por demasiados en su extrañeza y retraimiento y en su manera de proceder, diciendo también que son inútiles para las cosas importantes y perdidos en lo que el mundo precia y estima.
Lo que quiere decir el alma en esta canción, hablando con los del mundo, es que, si ya no la vieren en las cosas de sus prImeros tratos y otros pasatiempos que solía tener en el mundo, que digan y crean que se ha perdido y ajenado de ellos y, que lo tiene tan por bien, que ella misma se quiso perder, andando buscando a su Amado enamorada mucho de él... Dice que esta pérdida fue su ganancia, y por eso de industria se hizo perdidiza.
Pues ya si en el ejido
de hoy más no fuere vista ni hallada,
Por el ejido entiende aquí el alma el mundo, donde los mundanos tienen sus pasatiempos y tratos y apacientan los ganados de sus apetitos.
diréis que me he perdido,
No se afrenta delante del mundo el que ama de las obras que hace por Dios... Pero esta tan perfecta osadía y determinación en las obras pocos espirituales la alcanzan.
que, andando enamorada,
me hice perdidiza y fui ganada.
El que anda de veras enamorado luego se deja perder a todo lo demás por ganarse más en aquello que ama.... y ésa tiene por su ganancia... se pierde, según dice nuestro Señor en el Evangelio, diciendo : "El que quisiere ganar para sí su alma, ése la perderá ; y el que la perdiere para consigo por mi, ése la ganará." (Mt 16,25)
Cuando un alma en el camino espiritual ha llegado a tanto que se ha perdido a todos los caminos y vías naturales de proceder en el trato con Dios, que ya no le busca por consideraciones ni formas ni sentimientos ni otros modos algunos de criaturas ni sentido, sino que pasó sobre todo eso y sobre todo modo suyo y manera, tratando y gozando a Dios en fe y amor, entonces se dice haberse de veras ganado a Dios, porque de veras se ha perdido a todo lo que no es Dios y a lo que es en sí.
Juan de la Cruz se situa aquí en la perspectiva evangélica de las parábolas que hablan del Reino como de una perla o de un tesoro por el cual uno vende todo, abandona a todo, y todavía de esta del grano que si no se muere no lleva fruto. Observa que este abandono de todo otro bien, que esta pérdida de si, se exprimen por un cambio radical en las motivaciones y el modo de vida. Este se orienta en adelante y en prioridad hacia el interior y la atención amorosa a Dios.
CANCIÓN 30
ANOTACIÓN
La desposada en el día de su desposorio no entiende en otra cosa sino en lo que es fiesta y deleite de amor y en sacar todas sus joyas y gracias a luz para con ellas agradar y deleitar al esposo, y el esposo ni más ni menos todas sus riquezas y excelencias le muestra para hacelle a ella fiesta y solaz.
De flores y esmeraldas,
en las frescas mañanas escogidas,
haremos las guirnaldas
en tu amor florecidas,
y en un cabello mío entretejidas.
DECLARACION
En esta canción vuelve la esposa a hablar con el esposo en comunicación y recreación de amor ; y lo que en ella hace es tratar del solaz y deleite que el alma esposa y el Hijo de Dios tienen en la posesión de las riquezas de las virtudes y dones de entrambos.
De flores y esmeraldas,
Las flores son las virtudes del alma, y las esmeraldas son los dones que tiene de Dios.
en las frescas mañanas escogidas,
Es a saber, ganadas y adquiridas en las juventudes, que son las frescas mañanas de las edades.
Y aun puédense entender estas frescas mañanas por los actos de amor en que se adquieren las virtudes, los cuales son a Dios más agradables que las frescas mañanas a los hijos de los hombres.
También se entienden aquí por las frescas mañanas las obras hechas en sequedad y dificultad del espíritu, las cuales son denotadas por el fresco de las mañanas del invierno.
haremos las guirnaldas
Todas las virtudes y dones que el alma y Dios adquieren en ella son en ella como una guirnalda de varias flores con que está admirablemente hermoseada, así como de una vestidura de preciosa variedad.
Y no dice : haré yo las guirnaldas solamente, ni haraslas tu tampoco a solas, sino harémoslas entrambos juntos ; porque las virtudes no las puede obrar el alma ni alcanzarlas a solas sin ayuda de Dios, ni tampoco las obra Dios a solas en el alma sin ella.
Este versillo se entiende harto propriamente de la Iglesia y de Cristo... entendiendo por guirnaldas todas las almas santas engendradas por Cristo en la Iglesia.
en tu amor florecidas,
La flor que tienen las obras y virtudes es la gracia y virtud que del amor de Dios tienen.
y en un cabello mío entretejidas.
Este cabello suyo es su voluntad de ella y amor que tiene al Amado ; el cual amor tiene y hace el oficio que el hilo en la guirnalda... Porque, como dice San Pablo (Col 2,14) , es la caridad el vínculo y atadura de la perfección.
Dice un cabello solo, y no muchos cabellos, para dar a entender que ya su voluntad está sola, desasida de todos los demás cabellos, que son los extraños y ajenos amores. En lo cual encarece bien el valor y precio de estas guirnaldas de virtudes, porque, cuando el amor está único y sólido en Dios, también las virtudes están perfectas y acabadas y floridas mucho en el amor de Dios.
Notamos en esta estrofa la insistencia de Juan de la Cruz en hacer de las obras y de las virtudes del alma un bien común a ella y a Dios. De hecho, estas virtudes son para él el reflejo de los atributos de Dios de los cuales sacan existencia y belleza. Alabar las virtudes del alma es alabar las grandezas de Dios.
CANCIÓN 31
Con tanta fuerza ase a los dos, es a saber, a Dios y al alma, este hilo del amor, que los junta y los transforma y hace uno por amor... Tal es la junta como ésta. Es admirable sobre todo lo que se puede decir... Dios es aquí el principal amante, que con la omnipotencia de su abisal amor absorbe al alma en sí con más eficacia y fuerza que un torrente de fuego a una gota de rocío de la mañana, que se suele volar resuelta en el aire. De donde el cabello que tal obra de juntura hace sin duda conviene que sea muy fuerte y sutil, pues con tanta fuerza penetra las partes que ase.
En sólo aquel cabello
que en mi cuello volar consideraste,
mirástele en mi cuello
y en él preso quedaste,
y en uno de mis ojos te llagaste.
DECLARACIÓN
Tres cosas quiere decir el alma en esta canción : la primera es dar a entender que aquel amor en que están asidas las virtudes no es otro sino sólo el amor fuerte... la segunda dice que Dios se prendó mucho de este su cabello de amor, viéndolo solo y fuerte... la tercera dice que estrechamente se enamoró della Dios, viendo la pureza y entereza de su fe.
En sólo aquel cabello
que en mi cuello volar consideraste,
El cuello significa la fortaleza, en la cual dice que volaba el cabello del amor, en que están entretejidas las virtudes, que es amor en fortaleza.
Y dice que volaba en el cuello, porque en la fortaleza del alma vuela este amor a Dios con gran fortaleza y ligereza, sin detenerse en cosa alguna.
Y en decir que el Amado consideró en el cuello volar este cabello, da a entender cuanto ama Dios al amor fuerte.
mirástele en mi cuello
Lo cual dice para dar a entender el alma que no sólo preció y estimó Dios este su amor viéndole solo, sino que también le amó viéndole fuerte.
y en él preso quedaste,
¡ Oh cosa digna de toda acepción y gozo, quedar Dios preso en un cabello ! La causa desta prisión tan preciosa es el haber Dios querido pararse a mirar el vuelo del cabello, porque el mirar de Dios es amar.
y en uno de mis ojos te llagaste.
Entiéndese aquí por el ojo la fe ; y dice uno solo y que en él se llagó... Sólo un ojo ha de ser en que se llaga, como también un solo cabello en que se prenda el Amado... Esto mesmo del cabello y de el ojo dice el Esposo en los Cantares, hablando con la esposa, diciendo : "Llagaste mi corazón, hermana mia, llagaste mi corazón en uno de tus ojos y en un cabello de tu cuello." (4,9)
Juan de la Cruz insiste aquí sobre la fuerza del amor y la pureza de la fe del alma llegada al matrimonio espiritual. Fe y amor por completo son las dos virtudes que seducen, capturan y hieren a Dios. Ellas son las que rinden la unión posible y efectiva.
CANCIÓN 32
ANOTACIÓN
Grande es el poder y la porfía del amor, pues al mismo Dios prenda y liga. Dichosa el alma que ama, pues tiene a Dios por prisionero rendido a todo lo que ella quisiere, porque tiene tal condición, que, si le llevan por amor y por bien, le harán hacer cuanto quisiere, y si de otra manera, no hay hablarle ni poder con El.
Cuando tú me mirabas,
tu gracia en mí tus ojos imprimían ;
por eso me adamabas,
y en eso merecían
los míos adorar lo que en ti vían.
DECLARACIÓN
Es propriedad del amor perfecto no querer admitir ni tomar nada para sí ni atribuirse a sí nada, sino todo al Amado... En las dos canciones pasadas parece se atribuía a sí alguna cosa la esposa... quiere ahora en la presente canción declarar su intención y deshacer el engaño que en esto se puede entender... Atribuyéndolo todo a El y regraciándoselo juntamente, le dice que la causa de prendarse El de el cabello de su amor y llagarse de el ojo de su fe fue por haberle hecho la merced de mirarla con amor, en lo cual la hizo graciosa y agradable a sí mismo.
Cuando tú me mirabas,
Es a saber, con afecto de amor, porque el mirar de Dios aquí es amar.
tu gracia en mí tus ojos imprimían ;
Por los ojos del Esposo entiende aquí su Divinidad misericordiosa, la cual, inclinándose al alma con misericordia, imprime e infunde en ella su amor y gracia, con que la hermosea y levanta tanto, que la hace consorte de la mesma Divinidad.
por eso me adamabas,
Es de notar para inteligencia de esto, que Dios, así como no ama cosa fuera de sí, así ninguna cosa ama más bajamente que a sí, porque todo lo ama por sí, y así el amor tiene la razón del fin... Por tanto, amar Dios al alma es meterla en cierta manera en sí mismo, igualándola consigo, y así ama al alma en sí consigo con el mismo amor que El se ama.
y en eso merecían
los míos adorar lo que en ti vían.
Es tanto como decir : La potencias de mi alma, Esposo mío, que son los ojos con que de mi puedes ser visto, merecieron levantarse a mirarte.
¿ Qué era, pues, lo que ya veían ? Veían grandeza de virtudes, abundancia de suavidad, bondad inmensa, amor y misericordia en Dios, beneficios innumerables que de El había recibido, ahora estando tan allegada a Dios, ahora cuando no lo estaba.
Pues Dios ama al alma porque transformada por su mirada, su amor, su gracia, se ha vuelto ella misma semejante a él que es amor. Rendida participante de la naturaleza de Dios, hecha su igual, se ha tornado como él eminentemente amable, fuente y sujeto de amor.
CANCIÓN 33
ANOTACIÓN
La mirada de Dios cuatro bienes hace en el alma, es a saber : limpiarla, agraciarla, enriquecerla y alumbrarla.
Acordándose, pues, el alma aquí de todas estas misericordias recibidas y viéndose puesta junto al Esposo con tanta dignidad, gózase grandemente con deleite de agradecimiento y amor, ayudándole mucho para esto la memoria de aquel primer estado suyo tan bajo y tan feo.
No quieras despreciarme,
que, si color moreno en mí hallaste,
ya bien puedes mirarme
después que me miraste,
que gracia y hermosura en mí dejaste.
DECLARACIÓN
Animándose ya la esposa y preciándose a sí mesma en las prendas y precio que de su Amado tiene, viendo que, por ser cosas de él merece ser estimada por ellas, atrévese a su Amado y dícele que ya no la quiera tener en poco ni despreciarla, porque, si antes merecía esto... que ya después de él la miró la primera vez, en que la arreó con su gracia y vistió con su hermosura, que bien la puede ya mirar la segunda y más veces, aumentándole la gracia y hermosura.
No quieras despreciarme,
que, si color moreno en mí hallaste,
ya bien puedes mirarme
después que me miraste,
Esto es, ya bien puedo yo y merezco ser vista, recibiendo más gracia de tus ojos ; pues con ellos no sólo la primera vez me quitaste el color moreno, pero también me hiciste digna de ser vista, pues, con tu vista de amor,
gracia y hermosura en mí dejaste.
Juan de la Cruz da aquí la fuente de inspiración de su estrofa : "Morena soy, pero hermosa, hijas de Jerusalén ; por tanto, me ha amado el rey, y entrádome en lo interior de su lecho." (Ct 1,5 + 3) Y concluye :
Bien puedes, pues, ya, Dios mío, mirar y preciar mucho al alma que miras, pues con tu vista pones en ella precio y prendas de que tu te precias y prendas.
CANCIÔN 34
ANOTACIÓN
Juan de la Cruz da aquí la fuente de su nueva estrofa : "Cata que eres hermosa, amiga mía ; cata que eres hermosa y tus ojos son de paloma." Y ella responde y dice : "Cata que tú eres hermoso, amado mío, y bello." (1,15-16)
Mientras en la estrofa precedente el alma se había rabajado frente a la belleza de su Esposo, éste se emplea aquí en levantarla y avalorarla.
La blanca palomica
al arco con el ramo se ha tornado,
y ya la tortolica
al socio deseado
en las riberas verdes ha hallado.
DECLARACIÓN
El Esposo es el que habla en esta canción, cantando la pureza que ella tiene ya en este estado y las riquezas y premio que ha conseguido... y da a entender el cumplimiento de los deseos suyos y deleite y refrigerio que en él posee, acabados ya los trabajos desta vida y tiempo pasado. Y así dice :
La blanca palomica
Llama al alma paloma porque así la llama en los Cantares (2,10) para denotar la sencillez y mansedumbre de condición y amorosa contemplación que tiene.
al arco con el ramo se ha tornado,
Aquí compara al alma el Esposo a la paloma del arca de Noé, tomando por figura aquel ir y venir de la paloma al arca de lo que al alma en este caso le ha acaecido... Andaba yendo y viniendo por los aires de las ansias de amor al arca del pecho de su Criador, sin que de hecho la acabase de recoger en él, hasta que ya, habiendo Dios hecho cesar las dichas aguas todas de imperfecciones sobre la tierra de su alma, ha vuelto con el ramo de oliva - que es la victoria que por la clemencia y misericordia de Dios tiene de todas las cosas.
y ya la tortolica
al socio deseado
en las riberas verdes ha hallado.
También llama aquí el Esposo al alma tortolica, porque en este caso de buscar al Esposo ha sido como la tórtola cuando no hallaba al consorte que deseaba. Para cuya inteligencia es de saber que de la tórtola se dice que, cuando no halla a su consorte, ni se asienta en ramo verde, ni bebe el agua clara ni fría, ni se pone debajo de la sombra, ni se junta con otra compañia ; pero, en juntándose con él, ya goza de todo esto.
Y porque esta tal alma, antes que llegase a este alto estado, anduvo con grande amor buscando a su Amado, no se satisfaciéndose de cosa sin él, canta aquí el mismo Esposo el fin de sus fatigas y el cumplimiento de los deseos de ella... Que es tanto como decir : Ya el alma esposa se sienta en ramo verde, deleitándose en su Amado, y ya bebe el agua clara de muy alta contemplación y sabiduría de Dios... Según ella de ello se alegra en los Cantares, diciendo : "Debajo de la sombra de aquel que había deseado me senté, y su fruto es dulce a mi garganta." (2,3).
CANCIÓN 35
ANOTACIÓN
Va prosiguiendo el Esposo, dando a entender el contento que tiene del bien que ha conseguido la esposa por medio de la soledad en que antes quiso vivir, que es una estabilidad de paz y bien inmutable. Porque, cuando el alma llega a confirmarse en la quietud del único y solitario amor del Esposo... no tiene necesidad de otros medios ni maestros que la encaminen a Dios, porque es ya Dios su guía y su luz.
En soledad vivía,
y en soledad ha puesto ya su nido,
y en soledad la guía
a solas su querido,
también en soledad de amor herido.
DECLARACIÓN
Dos cosas hace en esta canción el Esposo : la primera, alabar la soledad en que antes el alma quiso vivir, diciendo cómo fue medio para en ella hallar y gozar a su Amado a solas de todas las penas y fatigas que antes tenía.
La segunda es decir que, por cuanto ella se ha querido quedar a solas de todas las cosas criadas por su querido, él mismo, enamorado della por esta su soledad, se ha hecho cuidadoso de ella, recibiéndola en sus brazos, apacentándola en sí de todos los bienes, guiando su espíritu a las cosas altas de Dios.
En soledad vivía,
La dicha tortolilla, que es el alma, vivía en soledad antes que hallase al Amado en este estado de unión ; porque el alma que desea a Dios, la compañia de ninguna cosa le hace consuelo ; antes, hasta hallarle, todo hace y causa más soledad.
y en soledad ha puesto ya su nido,
En esa soledad en que antes vivía, ejercitándose en ella con trabajo y angustia porque no estaba perfecta, en ella ha puesto su descanso ya y refrigerio, por haberla ya adquirido perfectamente en Dios.
y en soledad la guía
En esa soledad que el alma tiene de todas las cosas en que está sola con Dios, El la guía y mueve y levanta a las cosas divinas... Porque luego que el alma desembaraza estas potencias y las vacía de todo lo inferior y de la propriedad de lo superior, dejándolas a solas sin ello, inmediatamente se las emplea Dios en lo invisible y divino, y es Dios el que la guía en esta soledad.
a solas su querido,
Quiere decir, que no sólo la guía en la soledad de ella, mas que él mismo a solas es el que obra en ella sin otro algún medio...
Y, habiéndose el alma ya subido en soledad de todo sobre todo, ya todo no le aprovecha, ni sirve para más subir otra cosa, que el mismo Verbo Esposo.
también en soledad de amor herido.
Es a saber, de la esposa... Herido de ella por la soledad que por él tiene, viendo que no se contenta con otra cosa, él solo la guía a sí mismo, atrayéndola y absorbiéndola en sí.
Este himno a la soledad alaba el "cara a cara" con Dios, en el olvido de todo lo que no es él, concretamente de las ocupaciones y pasatiempos que la sociedad propone. "El amor es en el mundo por el olvido del mundo", decía Eluard.
Pero el espiritual no es un aislado y halla en Dios "el bosque y sou donaire", es decir el bosque magnífico de las criaturas arraigado en su criador, como será dicho en la estrofa treinta-y-nueve. Es pues una mirada nueva sobre el mundo que induce la soledad del alma, una mirada en la cual puede ver y saborear toda su belleza.
CANCIÒN 36
ANOTACIÒN
El amor, como es unidad de dos solos, a solas se quieren comunicar ellos. Puesta, pues, el alma en esta cumbre de perfección y libertad de espíritu en Dios, acabadas todas las repugnancias y contrariedades de la sensualidad, ya no tiene otra cosa en qué entender ni otro ejercicio en qué se emplear sino en darse en deleites y gozos de íntimo amor con el Esposo.
En la siguiente canción y en las demás que se siguen se emplea en pedir al Amado este beatífico pasto, en manifiesta visión de Dios. Y así dice :
Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte y al collado,
do mana el agua pura ;
entremos más adentro en la espesura.
DECLARACIÓN
Ella es la que habla en esta canción con el esposo pidiéndole tres cosas que son proprias del amor : la primera quiere recebir el gozo y sabor del amor, y ésa le pide cuando dice : Gocémonos, Amado ; la segunda es desear hacerse semejante al Amado, y ésta le pide cuando dice : vamonos a ver en tu hermosura ; y la tercera es escudriñar y saber las cosas y secretos del mismo Amado, y ésta le pide cuando dice : entremos más adentro en la espesura.
Gocémonos, Amado,
Esto tiene el amor donde hace asiento, que siempre se quiere andar saboreando en sus gozos y dulzuras, que son el ejercicio de amar interior y exteriormente ; todo lo cual hace por hacerse mas semejante al Amado.
y vámonos a ver en tu hermosura
Esto es, que de tal manera esté yo transformada en tu hermosura, que, siendo semejante en hermosura, nos veamos entrambos en tu hermosura, tiniendo ya tu misma hermosura ; de manera que, mirando el uno al otro, vea cada uno en el otro su hermosura, siendo la una y la del otro tu hermosura sola, absorta yo en tu hermosura... Y así, seré yo tu en tu hermosura, y serás tu yo en tu hermosura, porque tu misma hermosura será mi hermosura.
al monte y al collado,
El monte simboliza el conocimiento matutino o esencial de Dios que se saca en el Verbo divino... la montiña represente el conocimiento vespertino de Dios, en otras palabras la sabiduría de Dios en las criaturas, en sus obras y en su admirable armonía.
Juan de la Cruz da aquí la fuente de su metáfora : "Iré al monte de la mirra y al collado del incienso." (Ct 4,6)
do mana el agua pura ;
Aquí llama agua pura el entendimiento limpia y desnuda de accidentes y fantasías y clara sin nieblas de ignorancia.
entremos más adentro en la espesura.
En la espesura de tus maravillosas obras y profundos juicios... Y esta espesura de sabiduría y ciencia de Dios es tan profunda e inmensa, que, aunque más el alma sepa della, siempre puede entrar más adentro.
De donde también por esta espesura en que aquí el alma desea entrar, se entiende harto propiamente la espesura y multitud de los trabajos y tribulaciones en que desea esta alma entrar, por cuanto le es sabrosísimo y provechosisimo el padecer, porque el padecer le es medio para entrar más adentro en la espesura de la deleitable sabiduría de Dios ; porque el más puro padecer trae más íntimo y puro entender y, por consiguiente, más puro y subido gozar, porque es de más adentro saber.
¡ Oh, si se acabase ya de entender cómo no se puede llegar a la espesura y sabiduría de las riquezas de Dios - que son de muchas maneras - si no es entrando en la espesura del padecer de muchas maneras.
Para entrar en estas riquezas de su sabiduría, la puerta es la cruz, que es angosta.
Desde esta estrofa, Juan de la Cruz desplaza la mira de su poema, que no concierne más la vida presente, como en el Cántico A, sino la futura, en la visión beatífica. Uno se podrá extrañar que después de haber cantado el fin de todas las adversidades y las delicias de la unión, torna con insistencia sobre la necesidad de sufrir para obtenerlas. Es probable que las dificultades que conoció después la felicidad del matrimonio espiritual son para algo en esta última mano.
Sin embargo, retendremos el lado eminentemente positivo de este punto. El sufrimiento, que no deber ser buscado, da la ocasión (inconturnable) al espiritual de progresar en la madurez, la sabiduría y la compasión. Recordaremos estas palabras de Nietzsche, que por lo tanto, no tenía reputación de ser triste : "Esta tensión del alma en la desgracia que la aguerre, su escalofrío al momento del gran naufragio, su ingeniosidad y su valentía en soportar la desgracia, en interpretarlo, en explotarla hasta al fin, todo lo que ha recibido en profundidad, secreto, espíritu, astucia, grandeza, todo eso no ha sido adquirido por el dolor, a travès la cultura del gran sufrimiento ?
CANCIÓN 37
Una de las cosas más principales que desea el alma... es ver a Cristo cara a cara, y entender de raíz las profundas vías y misterios eternos de su Encarnación.
Y luego, a las subidas
cavernas de la piedra nos iremos,
que están bien escondidas,
y allí nos entraremos,
y el mosto de granadas gustaremos.
La esposa dice en esta canción que, después de haber entrado más adentro en la Sabiduría divina, esto es, más adentro del matrimonio espiritual que ahora posee - que será en la gloria viendo a Dios cara a cara - conocerá los subidos misterios de Dios y Hombre... y las virtudes y atributos de Dios, que por los dichos misterios se conocen en Dios, cómo son justicia, misericordia, sabiduría, potencia, caridad...
Y luego, a las subidas
cavernas de la piedra nos iremos,
La piedra que aquí dice, según dice san Pablo, es Cristo (1 Co 10,4). Las subidas cavernas de esta piedra son los subidos y altos y profundos misterios de sabiduría de Dios que hay en Cristo.
que están bien escondidas,
Hay mucho que ahondar en Cristo ; porque es como una abundante mina con muchos senos de tesoros, que, por más que ahonden, nunca les hallan fin ni término, antes van en cada seno hallando nuevas venas de nuevas riquezas acá y allá... Pero, el alma no puede entrar ni puede llegar a ellos si no pasa primero por la estrechura del padecer interior y exterior a la divina Sabiduría.
En estas cavernas, pues, de Cristo desea entrarse bien de hecho el alma para absorberse y transformarse y embriagarse bien en el amor de la sabiduría de ellos, escondiéndose en el pecho de su Amado. Porque a estos agujeros la convida él.
y allí nos entraremos,
Allí, conviene a saber, en aquellas noticias y misterios divinos nos entraremos... entraremos a saber, yo y el Amado, para dar a entender que esta obra no la hace ella, sino el Esposo con ella... Allí nos transformaremos, es a saber, yo en ti por el amor de estos dichos juicios divinos y sabrosos.
y el mosto de granadas gustaremos.
Las granadas significan aquí los misterios de Cristo y los juicios de la sabiduría de Dios y las virtudes y atributos de Dios, que del conocimiento de estos misterios y juicios se conocen en Dios, que son innumerables.
El mosto que dice aquí la esposa que gustarán ella y el Esposo de estas granadas, es la fruición y el deleite de amor de Dios que la noticia y conocimiento de ellas redunda en el alma.
La imagen es tomada en Ct 8,2: "Alli me enseñarás, y darte he yo a ti la bebida el vino adobado y el mosto de mis granadas."
En el corazón de esta estrofa y de la precedente, se evoca el misterio de la pasion-resurrección de Cristo por el cual debe pasar el espiritual para entrar en la felicidad de la gloria eterna.
CANCIÓN 38
ANOTACIÓN
En estas dos canciones pasadas ha ido cantando la esposa los bienes que le ha de dar el Esposo en aquella felicidad eterna, conviene a saber : que la ha de transformar de hecho el Esposo en la hermosura de su sabiduría creada e increada.
Allí me mostrarías
aquello que mi alma pretendía,
y luego me darías
allí tú, ¡ vida mia !,
aquello que me diste el otro día :
DECLARACIÓN
El alma dice en esta canción al Esposo que allí le mostrará él esto que tanto ha siempre pretendido en todos sus actos y ejercicios, que es mostrarla a amar al Esposo con la perfección que él se ama.
Allí me mostrarías
aquello que mi alma pretendía,
Esta pretensión del alma es la igualdad de amor con Dios que siempre ella natural y sobrenaturalmente apetece, porque el amante no puede estar satisfecho si no siente que ama cuanto es amado ; y como el alma ve que con la transformación que tiene en Dios en esta vida, aunque es inmenso el amor, no puede llegar a igualar con la perfección de amor con que de Dios es amada, desea la clara transformación de gloria en que llegará a igualar con el dicho amor.
y luego me darías
allí tú, ¡ vida mia !,
aquello que me diste el otro día :
Lo que aquí dice el alma que le daría luego, es la gloria esencial, que consiste en ver el ser de Dios.
Una cuestión sin embargo : porque el alma pide el amor y no la visión en que consiste la gloria esencial ? Respuesta : primero, "el amor es el fin de todas las cosas" y consiste esencialmente en dar, mientras ver consiste en recibir ; después, la primera pedida encierra necesariamente la segunda porque es imposible venir a perfecto amor de Dios sin perfecta visión de Dios.
Por aquel otro día entiende el día de la eternidad de Dios, que es otro que este día temporal. En el cual día de la eternidad predestinó Dios al alma para la gloria, y en eso determinó la gloria que le había de dar.
¿ Y qué será aquello que allí le dió ? Ni ojo le vio, ni oído lo oyó, ni en corazón de hombre cayó, como dice el Apóstol (1 Cor 2,9)... Ello, en fin, es ver a Dios, pero qué le sea al alma ver a Dios, no tiene nombre más que aquello.
Sigue una serie de siete citaciones que Juan de la Cruz comenta brevemente, precisando al fin que estas palabras, con todo, no explican nada. Porque las cosas inmensas esto tienen, que todos los términos excelentes y de calidad y grandeza y bien le cuadran, mas ninguno de ellos le declaran, ni todos juntos.
Para terminar, Juan de la Cruz comenta su ultimo verso : Aquello que me diste, esto es, aquel peso de gloria en que me predestinaste, ! Oh Esposo mío ! en el día de tu eternidad, cuando tuviste por bien de determinar de criarme, me daras luego allí en el mi día de mi desposorio y mis bodas y en el día mío de la alegría de mi corazón, cuando, desatándome de la carne y entrándome en las subidas cavernas de tu tálamo, transformándome en ti gloriosamente, bebamos el mosto de las suaves granadas.
El comentario de esta estrofa mezcla dos puntos de vista sobre el destino del alma : el de una visión eternalista (el punto de vista de Dios, del día de su eternidad) muy diferente del día del tiempo, y el de una visión temporal que Juan de la Cruz exprime en las categorias teologicas de su época, a saber en terminos de predestinación : en un primer tiempo, Dios predestina el alma, después la crea, luego la hace entrar en su felicidad. Pero, por Dios, seguro, no hay ni antes ni después : es con un amor eterno que ama al alma.
CANCIÓN 39
ANOTACIÓN
En la siguiente canción el alma se emplea en decir algo de aquella fruición que gozará en la beatífica vista.
el aspirar del aire,
el canto de la dulce filomena,
el soto y su donaire
en la noche serena,
con llama que consume y no da pena
DECLARACIÓN
En esta canción dice el alma y declara aquello que dice le ha de dar el Esposo en aquella beatifica transformación :
- la aspiración del Espíritu Santo de Dios a ella y de ella a Dios,
- la jubilación a Dios en la fruición de Dios,
- el conocimiento de las criaturas y de la ordenación de ellas,
- pura y clara contemplación de la esencia divina,
- transformación total en el inmenso amor de Dios.
el aspirar del aire,
Este aspirar de el aire es una habilidad que el alma dice que le dará Dios... para que ella aspire en Dios la misma aspiración de amor que el Padre aspira en el Hijo y el Hijo en el Padre, que es el mismo Espíritu Santo.
En la transformación que el alma tiene en esta vida pasa esta misma aspiración de Dios al alma y del alma a Dios con mucha frecuencia, con subidísimo deleite de amor en el alma, aunque no en revelado y manifiesto grado como en la otra vida, porque esto es lo que entiendo quiso decir san Pablo cuando dijo : por cuanto sois hijos de Dios, envió Dios en vuestros corazones el espíritu de su Hijo, clamando al Padre (Gal 4,6) .
Y no hay que tener por imposible que el alma pueda una cosa tan alta, que el alma aspire en Dios como Dios aspira en ella por modo participado porque, dado que Dios le haga merced de unirla en la Santísima Trinidad, en que el alma se hace deiforme y Dios por participación... Esto es estar transformada en las tres personas en potencia y sabiduría y amor, y en esto es semejante el alma a Dios, y para que pudiese venir a esto la crió a su imagen y semejanza (Gen 1,26) .
Y cómo esto sea no hay más saber ni poder para decirlo, sino dar a entender como el Hijo de Dios nos alcanzó este alto estado y nos mereció este subido puesto de poder ser hijos de Dios, cómo dice sans Juan (1,12) .
De donde las almas esos mesmos bienes poseen por participación que El por naturaleza ; por lo cual verdaderamente son dioses por participación, iguales y compañeros suyos de Dios.
¡ Oh almas criadas para estas grandezas y para ellas llamadas !, Qué hacéis, en qué os entretenéis ? Vuestras pretensiones son bajezas y vuestras posesiones miserias. ¡ Oh miserable ceguera de los ojos de vuestra alma, pues para tanta luz estáis ciegos y para tan grandes voces sordos, no viendo que, en tanto que buscáis grandezas y glorias, os quedáis miserables y bajos, de tantos bienes hechos ignorantes e indignos !
el canto de la dulce filomena,
Lo que nace en el alma de aquel aspirar del aire es la dulce voz de su Amado a ella, en la cual ella hace a él su sabrosa jubilación ; y lo uno y lo otro llama aquí canto de filomena ; porque, así come el canto de filomena, que es el ruiseñor, se oye en la primavera, pasados ya los fríos, lluvias y variedades de el invierno, y hace melodía al oído y al espíritu recreación, así en esta actual comunicación y transformación de amor que tiene ya la esposa en esta vida, amparada ya y libre de todas las turbaciones y variedades temporales, y desnuda y purgada de las imperfecciones, penalidades y nieblas así del sentido como de el espíritu, siente nueva primavera en libertad y anchura y alegría de espíritu, en la cual siente la dulce voz de el Esposo, que es su dulce filomena.
En esta manera es el canto que pasa en el alma en la transformación que tiene en esta vida, el sabor de la cual es sobre todo encarecimiento. Pero, por cuanto no es tan perfecto como el cantar nuevo de la vida gloriosa, saboreada el alma por esto que aquí siente, rastreando por la alteza de este canto la excelencia del que tendrá en la gloria, cuya ventaja es mayor sin comparación, hace memoria de él, y dice que aquello que le dará será el canto de la dulce filomena.
el soto y su donaire
Por el soto, por cuanto cría en si muchas plantas y animales, entiende aquí a Dios en cuanto cría y da ser a todas las criaturas, las cuales en El tienen su vida y raiz.
Por el donaire de este soto,que también pide al Esposo el alma aquí para entonces, pide la gracia y sabiduría y la belleza que de Dios tiene no sólo cada una de las criaturas así terrestres como celestes, sino también la que hacen entre sí en la respondencia sabia, ordenada, graciosa y amigable de unas a otras, así de las inferiores entre sí como de las superiores también entre sí, y entre las superiores y las inferiores, que es cosa que hace al alma gran donaire y deleite conocerla.
en la noche serena,
Esta noche es la contemplación en que el alma desea ver estas cosas. Llámala noche, porque la contemplación es oscura, que por eso la llama por otro nombre Mística Teología, que quiere decir sabiduría de Dios secreta o escondida, en la cual, sin ruido de palabras y sin ayuda de algún sentido corporal ni espiritual, como en silencio y quietud, a oscuras de todo lo sensitivo y natural, enseña Dios ocultísima y secretísimamente al alma sin ella saber cómo.
Pero, por más alta que sea esta noticia, todavía es noche oscura en comparación de la beatífica que aquí pide, y por eso dice, pidiendo clara contemplación, que este gozar el soto y su donaire y las demás cosas que aquí ha dicho, sea en la noche ya serena, esto es, en la contemplación ya clara y beatífica, de manera que deje ya de ser noche en la contemplación oscura acá, y se vuelva en contemplación de vista clara y serena de Dios allá.
con llama que consume y no da pena
Por la llama entiende aquí el amor del Espíritu Santo. El consumar significa aquí acabar y perfeccionar el alma que todas las cosas que ha dicho en esta canción se las ha de dar el Amado y las ha ella de poseer con consumado y perfecto amor, absortas todas y ella con ellas en amor perfecto y que no dé pena ; lo cual dice para dar a entender la perfección entera de este amor, porque, para que lo sea, estas dos propiedades ha de tener, conviene a saber : que consume y transforme el alma en Dios y que no dé pena la inflamación y transformación de esta llama en el alma.
No es como la transformación que tenía en esta vida el alma, que, aunque era muy perfecta le era algo consumidora y detractiva, a manera del fuego en el ascua... Pero en aquella vida beatífica ningun detrimento ni pena sentirá, aunque su entender será profundísimo y su amor muy inmenso, porque para lo uno le dará Dios habilidad y para lo otro fortaleza, consumando Dios su entendimiento con su sabiduría y su voluntad con su amor.
CANCIÓN 40
DECLARACIÓN Y ANOTACIÓN
Que nadie lo miraba ;
Aminadab tampoco parecía,
y el cerco sosegaba,
y la caballería
a vista de las aguas descendía.
La esposa, liberada de todo y reunida a su Dios por un amor muy estrecho, transformada en él, en una abundancia de riquezas y de dones espirituales, tiene todo lo que se necesita para subir hasta su gloria. En el deseo que termina este asunto, ella le representa todo lo que le puede motivar para hacerlo : está ahora destacada de todo lo criado, el demonio ha salido del paisaje, sus pasiones están arregladas, sus apetitos sosegados, su sensibilidad está purificada, ajustada a su espíritu. Luego, dice :
Que nadie lo miraba ;
Lo cual es como si dijera : mi alma está ya desnuda, desasida, sola y ajena de todas las cosas criadas de arriba y de abajo, y tan adentro entrada en el interior recogimiento contigo, que ninguna de ellas lo alcanza de vista.
Aminadab tampoco parecía,
El cual Aminadab en la Escritura divina (Ct 6,11) significa el demonio adversario del alma... De tal manera le tiene ya ahuyentado y vencido el alma, que no parece más delante de ella.
y el cerco sosegaba,
Por el cual cerco entiende aquí el alma las pasiones y apetitos del alma... el cual dice que también está ya sosegado, esto es, las pasiones ordenadas en razón y los apetitos mortificados.
y la caballería
a vista de las aguas descendía.
Por las aguas se entienden aquí los bienes y deleites espirituales que en este estado goza el alma en su interior con Dios. Por la caballería entiende aquí los sentidos corporales de la parte sensitiva, así interiores como exteriores, porque ellos traen en sí los fantasmas y figuras de sus objetos ; los cuales en este estado dice aquí la esposa que descienden a vista de las aguas espirituales, porque de tal manera está ya en este estado de matrimonio espiritual purificada y en alguna manera espiritualizada la parte sensitiva e inferior del alma, que ella con sus potencias sensitivas y fuerzas naturales se recogen a participar y gozar en su manera de las grandezas espirituales que Dios está comunicando al alma en lo interior del espíritu... bajan de sus operaciones naturales, cesando de ellas, al recogimiento espiritual.
La esposa presenta todas estas disposiciones a su Amado en el deseo de verse trasladada por él del matrimonio espiritual hasta las bodas eternas.
El Cántico de Juan de la Cruz se acaba como había empezado : en el recogimiento interior que es, por él, el primer y el último paso de la aventura espiritual. Con el conocimiento oscuro y amoroso de la contemplación, en la noche serena, la llama que consume y no da pena, el alma encuentra la fuente de su felicidad y el cumplimiento de su vida.
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