Actualizado en fecha 20/09/05
Según
algunos estudiosos, la civilización en los Andes bolivianos se
remonta a unos 21.000 años de antigüedad. Las culturas precolombinas
de mayor influencia fueron las de Tiahuanaco, que surgieron alrededor
del lago Titicaca y dominaron la región entre los años 600
y 1.200 D.C, y la de los Incas, fundadores de un vasto imperio que comprendía
la mayor parte de Perú, Bolivia, Ecuador y el norte de Chile.
La
conquista española del país se inició en 1531 de
la mano de Francisco Pizarro. Los conquistadores avanzaron rápidamente,
explotando la confianza (y más tarde la desunión) de los
indios para asegurarse un territorio que en un par de años pasó
a conocerse con el nombre de Alto Perú. En 1544, se descubrieron
yacimientos de plata en la región de Potosí. La riqueza
generada por este hallazgo sustentó la economía española
(y la extravagancia de sus monarcas) durante más de dos siglos.
Sin embargo, las condiciones de trabajo que debían sufrir los mineros
eran espantosas, y la mayoría de esclavos indios y africanos moría
al cabo de pocos años.
La
lucha por la independencia de la derrochadora administración española
culminó finalmente con la figura del lugarteniente de Bolívar,
Antonio José de Sucre, en la batalla de Ayacucho de 1824. La república
de Bolivia fue declarada oficialmente al año siguiente.
Tal
vez el desarrollo más significativo en aquella época fue
la formación del populista Movimiento Nacionalista Revolucionario
(MNR). En 1951, el MNR, bajo el liderazgo de Víctor Paz Estensoro,
ganó las elecciones generales pero su gobierno quedó frustrado
por un golpe de estado que provocó una rebelión popular
armada que se conocería como la Revolución de Abril de 1952.
El ejército fue derrotado, y Paz Estensoro pudo retomar el poder.
En la actualidad, Bolivia aspira a reforzar sus vínculos regionales
y preconiza la creación de un mercado común suramericano.
Su reputación de país productor de cocaína, a principios
de la década de 1990, afectó negativamente sus relaciones
con los Estados Unidos. Estas tensiones bilaterales empeoraron una grave
recesión que llegó a su punto culminante en 1999, con la
cifra récord del 20% en el índice de paro. Aunque la inflación
ha quedado reducida a un 4% anual, aproximadamente, el historial de inestabilidad
económica del país todavía disuade a los inversores
extranjeros. El principal problema estructural de Bolivia es el enorme
abismo que separa esta sociedad dividida, inmersa a medias en el mundo
empresarial del siglo XX, pero con la mitad de su población subsistiendo
todavía gracias a la agricultura y el comercio.
La
crisis mundial afecta también al país y tiene como rasgos
principales:
Dentro
de la psicología de los pobres existe un mecanismo complejo que
los mantiene en la pobreza. En primer lugar, las vivencias de la infancia
hacen que tengan una falta, un vacío materno o paterno, material
o espiritual; como consecuencia, buscan cubrir esta frustración
y generalmente lo logran al reunirse con sus grupos de pares y lo común
es que busquen actividades delincuenciales que son mal vistas por la sociedad
y es a causa de esto que son discriminados. También las diferentes
clases sociales ayudan a mantener la pobreza de varias maneras, como ser:
discriminando, ignorando, repudiando; vale la pena aclarar que ésta
puede ser una generalización muy arbitraria. Por otra parte la
aguda crisis en la que vive Bolivia ha llevado a que los niños
y las mujeres salgan a trabajar en muy malas condiciones; ya que no se
les paga como se debe y no tienen leyes sustentables y adecuadas que les
apoyen, ni tampoco cuentan con una conciencia social que haga responsable
a alguien por ellos. Sólo se les ayuda en época de elecciones.